BIENVENIDOS AL OLIMPO

lunes, 22 de mayo de 2017

Al menos 19 muertos y 50 heridos tras dos explosiones en un concierto de Ariana Grande en Manchester

Al menos 19 muertos y 50 heridos tras dos explosiones en un concierto de Ariana Grande en Manchester


Un concierto de Ariana Grande, una artista seguida mayoritariamente por niños y adolescentes, ha sido el objetivo del último ataque terrorista sufrido por Reino Unido, muy golpeado en los últimos años por la barbarie.El espectáculo ya había finalizado, el público jovencísimo comenzaba a desalojar el Manchester Arena y muchos padres se agolpaban en los alrededores y en el vestíbulo cuando dos explosiones seguidas se escucharon con claridad. A partir de ahí el caos, el pánico. El balance provisinoal: 19 muertos y medio centenar de heridos.
El concierto de Ariana Grande en el Manchester Arena, con capacidad para 21.000 espectadores, ha tenido que ser evacuado después de que se escuchasen dos explosiones en el exterior del edificio. Por el momento, fuentes oficiales han confirmado que 19 personas han fallecido y hay al menos 50 heridos.
La Policía de Manchester está tratando el incidente como un "ataque terrorista" y ha informado de que han detonado un bulto sospechoso en los jardines de la catedral, aunque se trataba de una falsa alarma. La principal teoría de los cuerpos de seguridad es que que se trata de un ataque suicida, según han informado fuentes oficiales.
La imagen nada más acercarse al centro de Manchester es la de centenares de adolescentes, niños y padres abandonando el lugar entre sollozos, llamadas nerviosas y desconcierto.
Lo que sí que parece unánime según las versiones de todos los asistentes a los que ha consultado la prensa, incluido este periódico, es que los miembros de seguridad que debían velar por la normalidad del concierto no organizaron ninguna salida controlada, por lo que tras el segundo estallido la situación se convirtió en un caos.
Nada más producirse las dos detonaciones, que se han escuchado en todo el área circundante, se ha procedido a la evacuación de los asistentes.
Lauren, de 18 años y natural de Manchester, cuenta a EL MUNDO mientra su amiga se aleja cojeando y llorando que "de repente al final del concierto se escuchó un gran 'bang' seguido de otro. La gente empezó a correr, a empujarse, nosotras mismas hemos tenido que abrirnos paso para poder salir del lugar. No sabemos si ha sido una bomba, disparos... No lo sé. Lo que sí que sé es que a mi amiga le han herido en la pierna y que se decía a la salida que algo ha podido estallar al lado de las taquillas".
Además, las jóvenes inglesas también aseguraron que se produjo un gran caos en la estación de tranvía próxima al lugar donde se estaba llevando a cabo el evento y donde, desde la lejanía, se podía ver a numerosos policías y miembros de las asistencias sanitarias arrodillados.
La cantante Ariana Grande, miembros de su equipo y otros artistas que han participado en el concierto han confirmado que no han sufrido heridas y que se sienten desolados. "Rota. Desde el fondo de mi corazón, lo siento mucho. No tengo palabras", afirmó la estrella del pop en un mensaje de Twitter que recibió más de 83.000 adhesiones en apenas diez minutos.El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, siglas en inglés) de Estados Unidos informó de que aumentará la seguridad en conciertos y lugares públicos. "La gente puede experimentar un aumento de seguridad en y alrededor de lugares públicos y eventos mientras los funcionarios toman precauciones adicionales", apuntó en un comunicado el DHS, que sin embargo descartó la existencia de amenazas en Estados Unidos.
El líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn, lamentó "el terrible incidente en Mánchester". "Mis pensamientos están con todos los afectados y con nuestros eficientes servicios de emergencia", escribió Corbyn en la red social Twitter.
Por su parte, la primera ministra Theresa May condenó "el atroz atentado terrorista" durante la madrugada. Hay una reunión de emergencia con todos los estamentos encargados de la Seguridad Nacional a las 9.00 horas en Downing Street.
May, Corbyn y el resto de partidos políticos han decidido suspender la campaña de cara a las elecciones legislativas del 8 de junio.

 http://www.elmundo.es/internacional/2017/05/23/5923645dca4741bf348b45c3.html

domingo, 21 de mayo de 2017

El Madrid más coral reconquista la Liga

Modric, Benzema y Ramos celebran el segundo gol del Madrid al Málaga.

El Madrid más coral reconquista la Liga

Los blancos se apuntan su 33º título tras ganar en Málaga con autoridad. La solvencia y regularidad de una plantilla bien manejada por Zidane, claves para recuperar un trono que se le resistía en los últimos años

En contra de su reciente historia, nadie hizo más por esta Liga que el Real Madrid. Y nadie mereció más el título que este campeón con mayúsculas que remachó en Málaga su 33º trofeo. No fue el equipo más goleador ni el menos goleado, pero no hubo quien fuera más sólido y regular. Sobre todo, nadie explotó tanto y tan bien los recursos, que en este Madrid han parecido infinitos. Si el Barça se limitó a su trío atacante, el Real fue mucho más que Cristiano, incluso que el desatado Cristiano de los últimos meses. Los azulgrana se quedaron en Messi; el Madrid fue mucho más allá que su icono. Hubo momentos recreativos para todos, como acentúa el hecho de que hasta 19 futbolistas de la plantilla marcaran al menos un gol durante el campeonato (solo Carvajal y Coentrao se quedaron secos). O que Casilla sostuviera con solvencia la portería al inicio del curso y en el tramo final Keylor volviera a ser el Keylor que se encumbró la temporada anterior. Cuando Zidane ha pasado revista, todos han estado al frente. Incluso tras el azote del clásico del Bernabéu, del que salió como un tiro.
Con Zidane al mando se ha visto un equipo coral, tan de nachos como de cristianos. En un club con apego a las luces de neón veraniegas, no ha habido un relato más triunfal que el de un colectivo que ha estado por encima de los egómetros. En un deporte en el que los pavos reales son manada no se adivina fácil la gestión mosquetera de Zidane, lo que subraya su valía como tutor en este mundo espumoso de las celebridades. Lo fue Zizou, con horas de vuelo suficientes como para saber que en entidades de tanta hidalguía el diván es tan capital o más que la pizarra. No conviene desdeñar esa cualidad del preparador galo, para contrariedad de alguno de sus predecesores con más gusto por la pirotecnia que por los concilios.A Málaga no se va por Tenerife y este Madrid no fue el de aquellos sonados batacazos de los noventa. Esta vez no hubo cenizas y a los dos minutos Cristiano, cómo no, ya tenía a un meñique su segunda Liga en ocho temporadas con los blancos. Un síntoma de lo mucho que se le ha resistido este entorchado al Real, hasta La Rosaleda ganador de una de las últimas ocho. Un dato desconcertante por la propia historia del club y porque desde que empezó el siglo entre madridistas y barcelonistas solo han dejado escapar cuatro Ligas. Tras 86 ediciones se han barajado entre Madrid y Barça el 66,2%.
Este año, el nuevo Cristiano que se administra como ariete no estaba por otra espantada. Lesionado en la final de la Eurocopa del pasado mes de julio, aceptó entrar en la agenda de libranzas de Zidane y ha llegado a los exámenes finales a punto de abrochar el curso de su vida: Campeonato de Europa de selecciones, Supercopa europea, Liga y... ¿Champions? Para todo ello no ha precisado ni tantos minutos ni tantos goles como antes de aceptar la mutación.En feudo malacitano apareció el CR de gol clínico. No se demoró y en un parpadeo hizo bingo tras una pifia de Luis Hernández que favoreció la estupenda asistencia de Isco. Un gol para sacudir fantasmas, despejar brujas tinerfeñas y evitar cualquier posible tiritona. En realidad no había motivos. Al Real Madrid le bastaban 55 de los 59 resultados cosechados desde que arrancara el 9 de agosto en la Supercopa europea con el Sevilla. Por si fuera poco, el Barça descarrilaba con el Eibar.
Con el tanto de CR, el asunto fue cosa de los volantes. Kroos, Modric e Isco gobernaron el juego con tanta calma como pericia. Se trataba de que menguara el tiempo, no de descamisarse de forma innecesaria. Bien con la pelota en los pies, al Madrid solo le faltó algo de fórceps sin ella. Sandro, el mejor de este Málaga resucitado de forma sobresaliente por Míchel, apuró a Keylor en alguna ocasión. Y le llevó al límite en una falta salvada de forma magnífica por el costarricense. El meta voló hacia la escuadra de su derecha y metió un guante imposible, más que milagroso. En el aterrizaje se estrelló con el poste. Un paradón a la altura del cierre de campaña de este gran portero.
Descorchado el Málaga, el Madrid solo requería paciencia. La tuvo y Benzema, después de un desvío de Kemeni a un remate de Sergio Ramos, selló el segundo gol visitante poco antes de que el Eibar también embocara en el Camp Nou. En una noche que podía deparar emociones, dado que el fútbol tiene tantos guiños inopinados, no hubo trama alguna. El Madrid no vaciló y por sexta vez se anotó el título en la última jornada, como en la 31-32, 64-65, 71-72, 79-80, 02-03 y 06-07. Sin angustias, en la Costa del Sol tuvo tiempo para todo, incluida la ovación de la hinchada local par su paisano Isco, otro de los puntales madridistas. Quizá nadie como el malagueño ha simbolizado el chute de optimismo general en la caseta. Este Isco nada ha tenido que ver con el Isco deprimido y desasosegado de sus inicios por Chamartín. Con Zidane los tiempos han cambiado: de solistas a gregarios de lujo. O lo que es lo mismo: la Liga. Un torneo de larga duración que exige equipos A, B, mixtos y lo que cuadre. En este Real nadie fue más que nadie y todos fueron mucho, mucho. Por eso la Liga fue para el mejor: el orfeón madridista.
 http://deportes.elpais.com/deportes/2017/05/21/actualidad/1495382169_798020.html

Primarias en el PSOE 2017: Pedro Sánchez gana con el 85% escrutado

Ver imagen en Twitter

Primarias en el PSOE 2017: Pedro Sánchez gana con el 85% escrutado

El recuento arroja una ventaja de más de nueve puntos del exsecretario general sobre Susana Díaz


Los militantes de PSOE han elegido este domingo a Pedro Sánchez como secretario general, en unas elecciones primarias en la que se decidía el futuro del centro izquierda español y la estabilidad del Gobierno en minoría de Mariano Rajoy. Con el 85,05% de los votos escrutados, Sánchez obtiene el 49,61% de los votos, frente al 40,32% de Susana Díaz y el 10,07% de Patxi López. La diferencia entre el primero y el segundo es de más de 12.000 votos. La primera consecuencia de la victoria de Sánchez: Antonio Hernando dimite como portavoz del PSOE en el Congreso. 
 http://politica.elpais.com/politica/2017/05/21/actualidad/1495345574_783559.html

domingo, 7 de mayo de 2017

Macron gana las elecciones presidenciales en Francia

Macron gana las elecciones presidenciales en Francia

El centrista derrota a Marine Le Pen con un 65% de votos frente a un 35%, según las estimaciones

Y Francia dijo no. La victoria en las elecciones presidenciales de Emmanuel Macron, un exbanquero europeísta y liberal, frena la ola de descontento populista que triunfó en noviembre en las presidenciales de Estados Unidos y, antes, en el referéndum europeo de Reino Unido. Al frente del nuevo movimiento En Marche!, derrotó con rotundidad a Marine Le Pen, alineada con el presidente estadounidense Donald Trump y el ruso Vladímir Putin. Macron, que a los 39 años será el presidente más joven de la V República, conectó con las ansias de aire fresco y renovación moderada de millones de franceses, y se benefició de amplio rechazo que suscita el partido de su rival, el Frente Nacional. Macron consiguió un 65% de votos, frente a un 35% de Le Pen, según las primeras estimaciones. Después del Brexit y de Trump, no habrá Le Pen.
Nunca en la V República, con la excepción de Jacques Chirac en 2002, un presidente habrá llegado al poder con una victoria tan clara. Chirac derrotó al padre de Marine Le Pen, Jean-Marie, con un 82% de votos. El nivel de abstención también se acerca a niveles récord, un 25%, la segunda más elevada desde 1969.
La historia nunca se mueve en línea recta, ni sirven los relatos que todo lo abarcan, como demuestra la elección francesa de 2017. En el año del populismo y el nacionalismo, en unas sociedades marcadas por el hartazgo con las élites, en un momento de escepticismo con el capitalismo de libre mercado y el orden liberal internacional, de crisis de la integración europea y de miedo a los inmigrantes y refugiados, Francia emprende otro camino.Si hace unos meses, en el mundo convulsionado por la irrupción de Trump y la salida de Reino Unido de UE, alguien hubiese pronosticado que los franceses elegirían un presidente europeísta y liberal, defensor de la globalización y partidario de la apertura de las fronteras a las personas y a las mercancías, habría pasado por un desinformado, o un incauto.
Si, además, este candidato hubiese sido banquero de inversiones —solo nueve años después de la caída del banco de inversiones Lehman Brothers, detonante de la Gran Recesión— y ministro de Economía del presidente más impopular de la V República, cualquier consultor electoral le habría aconsejado que se olvidase inmediatamente de aspirar a la presidencia.
Emmanuel Jean-Michel Frédéric Macron (Amiens, 1977), sin renunciar a ninguna de estas ideas ni esconder su biografía, desafió todas las advertencias y se convertirá en el octavo presidente de la V República. La ceremonia de traspaso de poderes con el socialista François Hollande se celebrará esta misma semana y en los próximos días nombrará a un primer ministro. Nadie le esperaba, pocos creían en él cuando hace un año lanzó En Marche!, siendo aún ministro independiente de Hollande.
"Defenderé Francia, sus intereses vitales, su imagen", dijo Macron en un discurso solemne. "Defenderé Europa: es nuestra civilización lo que está en juego, nuestra manera de ser libres. Me esforzaré para rehacer los vínculos entre Europa y sus ciudadanos. Envío a las naciones del mundo un saludo de la Francia fraternal".
 Le Pen, tras felicitar al vencedor, anunció la transformación del Frente Nacional en un nuevo movimiento que defenderá lo que ella llama los "soberanistas" frente a los "mundialistas".
Una mezcla de suerte y audacia explica su éxito. Tuvo la suerte de ver cómo los principales aspirantes para la presidencia iban cayendo uno a uno en las elecciones primarias (Nicolas Sarkozy y Manuel Valls), bajo el peso de los escándalos (François Fillon) o por la decisión de no presentarse (François Hollande). Y supo aprovecharla al ocupar el preciado centro político para apelar a los “dos de cada tres franceses” de los que hablaba Valéry Giscard D’Estaing en un libro de 1984: el espectro que va del centroizquierda al centroderecha, la masa crítica necesaria para emprender las siempre aplazadas reformas.
La audacia de Macron consistió en entender que, en el año del descontento con el statu quo, había espacio para un hombre como él. Criado en y por el statu quo autóctono—el producto mejor acabado de la meritocracia francesa—, rompió con el statu quo. Por su juventud, casi revolucionaria para la clase política de este país. Y por su visión al emanciparse de los partidos tradicionales en el momento en que estos estaban a punto de implosionar. El nuevo presidente ha sabido captar el humor de una parte de la sociedad francesa, harta de la vieja política y las viejas estructuras y al mismo tiempo esperanzada y optimista. Es la Francia más cosmopolita y educada, la de los ingresos más elevados y las metrópolis globalizadas, pero también de la cornisa atlántica, en parte rural, la que menos ha sufrido los embates del capitalismo transnacional.
Una parte del voto a Macron es un voto de adhesión; una parte aún mayor lo constituyen ciudadanos de derechas e izquierdas que ante todo querían frenar al Frente Nacional de Le Pen. Son votantes prestados, que no regalarán nada al presidente en los próximos meses y que en algunos aspectos —la economía, o Europa— se oponen a sus ideas.
El sistema de elecciones con dos vueltas es una diferencia clave de Francia respecto a otros países sometidos a la sacudida populista. En Francia, aunque la opción extremista se clasifique, como ocurrió en la primera vuelta del 23 de abril, en la segunda vuelta se forman mayorías que impiden su acceso al poder. Esta es la maldición del FN y Le Pen, que, pese a los avances, siguen cargando con el estigma de la ultraderecha de raíz racista, antisemita y colaboracionista. La derrota en el momento más dulce para sus ideas —excepcionalmente un candidato estaba en sintonía con Moscú y Washington, y era Marine Le Pen— abrirá una reflexión y puede hacer tambalear su liderazgo. Cuenta sin embargo con el aval de millones de votantes y la aspiración de transformarse en el primer partido de la oposición. Y la alta abstención, comparada con otras elecciones, y un resultado que dobla el de su padre, Jean-Marie, en 2002, son una señal: el frente anti-Le Pen muestra signos de debilidad.
El peligro para Macron es la fuerte contestación que encontrará a izquierda y derecha, los sempiternos bloqueos con los que cualquier presidente reformista —y casi todos llegan prometiendo, por fin, la reforma— se estrellan a los pocos meses de instalarse en el Elíseo. Antes deberá nombrar al primer ministro —las quinielas señalan desde al veterano barón centrista François Bayrou hasta una mujer procedente de la sociedad civil— y obtener una mayoría parlamentaria en las elecciones legislativas de junio.
La victoria de Macron por ahora significa más por lo que evita —el ascenso al poder de un partido extremista que quería sacar a Francia de la UE y del euro— que por sus propuestas en sí. La potencia simbólica del resultado —un hombre joven, al que ya se ha comparado con el canadiense Justin Trudeau y al que se comparará con John Kennedy en el mundo de los Trump, Putin y el Brexit— desborda los detalles programáticos de En Marche!.
Francia, pese a su menguante peso internacional y sus inseguridades existenciales, tiene en común con EE UU su vocación universal, la creencia de que la ‘idea francesa’ —los ideales de la Revolución, los derechos humanos— trasciende sus fronteras. El general De Gaulle hablaba en 1945 de “estos momentos de la historia en los que en el suelo de Francia se decidía la suerte de Europa y, a través de ella, incluso del mundo”. La elección de Emmanuel Macron es un mensaje global.
http://internacional.elpais.com/internacional/2017/05/07/actualidad/1494170800_057448.html

Docentes e investigadores de la Hispalense reclaman mejoras profesionales

Docentes e investigadores de la Hispalense reclaman mejoras profesionales

La Mesa de Negociación del Personal Docente e Investigador (PDI) de la Universidad de Sevilla ha convocado su próxima sesión para este martes con el objetivo de debatir modificaciones respecto a la normativa de dedicación académica y el reglamento de los planes de asignación del profesorado (PAP).
Así lo han indicado a Europa Press fuentes de la Junta del PDI de la Hispalense, que hace varias semanas remitió oficialmente al vicerrectorado de Profesorado un listado de temas cuya inclusión pretenden en el ámbito de la mesa para su presentación en la siguiente reunión de la misma; en el mismo documento se da por aceptado el Plan de Promoción, Estabilidad y Recuperación del Empleo de la Universidad de Sevilla (Pereus) 2017-2020 propuesto por la sección sindical del SAT.
Solicitan la rebaja de docencia entre los profesores mayores de 55 años
En el escrito, la representación sindical del profesorado funcionario hace un repaso completo por todas las reivindicaciones del sector e incluye, por ejemplo, la exigencia de condiciones "homogéneas" para todo el PDI, la negociación del Plan Propio de Investigación y Transferencia o la rebaja de docencia a mayores de 55 años.
Concretamente, se propone incorporar a los procesos de los planes de asignación del profesorado (PAP) información referida a las condiciones contextuales en las que se desarrolla la actividad docente, de forma que "permita identificar ámbitos de mejora, garanticen condiciones de trabajo homogéneas para todo el PDI y calidad docente a los alumnos".
La Junta de PDI pide un reconocimiento de su labor investigadora no valorada por la Comisión Nacional Evaluadora de la Actividad Investigadora a efectos de rebaja de créditos docentes, como en los sexenios, así como evitar situaciones de "desequilibrio" entre grupos de alumnos, la asignación de créditos "reales" a Trabajos de Fin de Máster o Grado y una reorganización de los PAP para cumplir los nuevos criterios de acreditación.
En el ámbito de la investigación, se reclaman garantías para que todo profesor tenga las condiciones necesarias para desarrollar una carrera investigadora, el reconocimiento de méritos de investigación para dirigir tesis en la Hispalense a aquellos profesores que no tienen sexenios por una Comisión de la Universidad o reorganizar la investigación para que el profesorado pueda acreditarse con los nuevos criterios.
En cuanto a la gestión, el PDI solicita su acceso a los cargos de gestión y permanencia en los mismos, "de forma que se garantice la posibilidad de obtener los méritos de gestión para la acreditación"; o formación específica para estas tareas de gestión.
En materias de negociación transversal, se pide negociar el sistema de comunicación con la plantilla (con el cierre de la lista PDI_funcionario, que consideran "no se ajusta a derecho"); la realización de un manual de profesor que contenga una descripción de la institución, el marco normativo, los procedimientos y aplicaciones informáticas para el desempeño de tareas docentes e investigadoras; o un plan anual de formación del PDI "suficiente" para poder obtener la acreditación.
 http://www.diariodesevilla.es/sevilla/Docentes-investigadores-Hispalense-reclaman-profesionales_0_1133587201.html

FERIA DE SEVILLA: Ni bolsillo, ni estómago

Ni bolsillo, ni estómago

SEVILLA, 05/05/2017.
NO es que los sevillanos no soporten una Feria de seis días ampliada a siete. Es que el concepto que el sevillano tiene hoy de la Feria dista mucho del que se tenía en los años ochenta, cuando existía una clara división entre el mediodía y la noche. Esa separación –de hasta dos y tres horas– para ir a los toros o simplemente para descansar en casa, hacía mucho más soportable los días de una fiesta que, no se olvide, muchos recuerdan cuando comenzaba el jueves. 

La forma de vivir la Feria hoy es llegar y apurar el día hasta que el cuerpo aguante. Y, claro, el cuerpo exprimido no puede estar rindiendo igual no ya durante seis días, sino durante siete. Y siete días de gasto no hay póliza de crédito que los soporte. Esta Feria alargada para captar madrileños es literalmente insostenible. No hay cuerpo ni bolsillo que la aguante. Necesita de mucho omeprazol y almax, de cuadrillas de relevos entre los camareros, que el jueves estaban ya extenuados en muchos casos. Necesitaría, cómo no, de esa tradicional división entre mediodía y noche que antaño hacia llevadera una fiesta en la que a las seis de la tarde se aprovechaba para limpiar la caseta, reordenar las mesas y recibir de nuevo a unos socios aseados y vestidos de oscuro. Ese corte, esa separación, evitaba muchas borracheras y muchos individuos vivaqueando sin rumbo y con la lengua gorda. Pero el consumo se impone hoy a la vivencia en todos los órdenes (fíjense en la Semana Santa sin ir más lejos) y se trata de eso: de consumir, apurar, exprimir, aprovechar el día de Feria como si fuera el único cartucho.

Ese concepto de Feria en sesión continua soporta ya difícilmente el tercer día consecutivo. El jueves, hasta ahora el día más elegante, se podía coger mesa en primer fila en muchas casetas pasadas las dos y media de la tarde. El viernes ya no había ni plato del día en muchas cocinas. ¿Para qué? Si no había demanda. Y el paseo de caballos, despoblado, era lo más parecido a los vídeos en blanco y negro de la Feria del Prado, pero sin la alta velocidad del cine en blanco y negro.

La apertura de una caseta para turistas es una suerte de engañabobos. Vale como servicio, acudidero para visitantes perdidos, pero no garantiza que se viva la verdadera Feria, fiesta eminentemente particular, que no excluyente, lo cual se debe afirmar sin ningún complejo. Vivir la Feria de verdad –no nos engañemos– exige estar integrado. Y para eso se necesita algo de tiempo, cosa de la que la industria turística no dispone, pues se trata de vender paquetes, experiencias exprés y otras gaitas. 

La caseta para turistas es un bar en el real con estética de eso: de caseta. Aceptamos caseta para turistas como medio para captar el verdadero sentido de la fiesta porque, al fin, de lo que se trata es de hacer caja. Aceptamos media hora de taconeo, dos raciones de calamares con textura de neumáticos y autobús en la puerta como espectáculo genuinamente flamenco. La caseta para turistas recuerda a aquel centro de la interpretación de la Semana Santa que Monteseirín quiso construir y que, por fortuna (y ducados), la crisis se llevó por delante. Aquel engendro contemplaba en su oferta un simulador de bullas para que el turista se hiciera una idea de la pericia del sevillano a la hora de moverse en las aglomeraciones. Si aquello hubiera prosperado tendrían que haberle incorporado el servicio premium del simulador de las estampidas.
Malos tiempos para lo políticamente incorrecto, malos tiempos para decir que la Feria de Sevilla es una fiesta privada, para los sevillanos y que si se quiere vivir de verdad ha de ser de la mano de uno de ellos. Malos tiempos para explicar que caseta viene de casa y que en casa de cada uno entra quien desea el dueño. La Feria es víctima del pensamiento lanar, del buenismo, de la teoría de la participación por la participación como valor supremo.
Que le pregunten al vasco afincado en Sevilla que osó acercarse a tocar las andas de la Virgen del Rocío sin cumplir la norma no escrita de pedir la venia a un almonteño. Sufrió literalmente un mordisco. Montar una caseta cuesta un dinero que miles de sevillanos pagan en cuotas a lo largo del año con su esfuerzo y sus ahorros. Son los sevillanos con su esmero personal los que montan la fiesta, nada hay de lo que avergonzarse por ello. Y son los sevillanos los que han integrado siempre a miles de visitantes sin imposiciones pseudodemocratizantes.

Esta Feria alargada ha generado 1.700 asistencias sanitarias sin ninguna tragedia, lo cual nos lleva también a una conclusión: la Feria es una organización perfecta, un ejemplo de convivencia en el que, pese a las horas de ingesta de alcohol y a la combinación de públicos muy diversos, no hay que lamentar ningún suceso. 

¿Por qué sí ocurre, en cambio, en la Semana Santa? Porque en la Feria nadie se ve excluido, ni siquiera la legión de gente carente de educación, que se refugia en el alcohol en un espacio limitado (el real) y ultravigilado. Y en la Semana Santa hay demasiado público que deambula sin importarle nada de cuanto ocurre en una fiesta religiosa que no ofrece atractivos alternativos para pasar tantas horas en la calle. Preocúpese el gobierno de analizar, mimar y blindar la Madrugada, y deje la Feria como estaba hasta el año pasado, que ya de por sí era larga por el concepto de sesión continúa con el que se vive hoy. Nadie aguanta siete días de Feria seguidos ni dos subidas al ratón vacilónç
http://blogs.grupojoly.com/caja-negra/2017/05/07/ni-bolsillo-ni-estomago/

El alcalde sobre la Feria de Sevilla : "Todo indica que no nos hemos equivocado"

El alcalde sobre la Feria: "Todo indica que no nos hemos equivocado"

El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, se ha felicitado este domingo del resultado "en todos los sentidos" de la Feria de Abril, que este sábado terminó tras nueve días, y ha dicho que "todo indica que no nos equivocamos al ampliar los días de la Feria".
En una entrevista para hacer balance de la edición recién finalizada, ha asegurado que los resultados "son algo evidente, a ojos de todos, que ha sido una Feria de grandes resultados, no solo de un día más, en la que todos los indicadores han sido positivos", ha dicho.
"Ha sido la Feria con mas visitantes de la historia, con mayor numero de personas de fuera, además de sevillanos, con casi cuatro millones de visitas al real, una cifra incontestable en términos de cómo saberle sacar el máximo partido a algo", ha indicado el alcalde sevillano, que, no obstante, no se ha pronunciado abiertamente sobre la posibilidad de mantener el formato de este año a partir de 2018.
El regidor sostiene que se ha cumplido la premisa pensada inicialmente de "dar el mejor servicio durante todos los días de la Feria sin incidentes graves, y podemos felicitarnos de que todo ha salido perfecto, desde el alumbrado a los fuegos, y todas las cifras avalan que, efectivamente, no nos equivocamos al ampliar los días de la feria".
Entre esas cifras, ha puesto el acento en que "ha habido un aumento del 20 por ciento de crecimiento en el uso transporte público, casi un 20 en la recogida de residuos, lo que quiere decir que ha habido más consumo y en, definitiva, mayores ingresos, y hasta más carruajes, ya que hemos contado con una media de 600 este año en el Real a diario".
Fuera de recinto ferial, la ocupación hotelera en la ciudad en la ciudad de Sevilla ha sido de un 7 % más durante los nueve días de feria que durante la de 2016, datos que, eso sí, sólo se refieren a los hoteles de Sevilla capital, a la espera de saber el impacto económico que la cita hispalense ha tenido en los establecimientos hoteleros de los municipios limítrofes con la capital.
"No hay una sola cifra peor que el año anterior, así que creo que hay que estar satisfechos, porque el resultado ha sido enormemente positivo tras la decisión tomada por los sevillanos en una encuesta popular", ha indicado Espadas, que entiende que haya personas que discrepen con la modificación puesta en marcha este año, a las que ha pedido que "discrepen, pero con argumentos".
Así, ha entendido que "el interés general de la ciudad con respecto a la Feria gana mucho con respecto al interés particular de algunos frente a una preferia, y si hay que defenderlo no puede ser con cosas patéticas, como mostrar una foto de una caseta con menos gente en algunos momentos, como si hubiese que estar en el real durante toda la feria".
En este punto, entiende que "a nadie se le obliga a venir los siete días, incluso los sevillanos se están organizando con este nuevo formato, porque aunque todo está instalado, no significa que te vayas a vivir allí todos los días, de modo que se puede descansar incluso un día, sabiendo que hay más posibilidades de disfrutar de la feria", ha dicho.
Sobre la posibilidad de seguir con el mismo formato desde 2018, ha dicho que "no hay una fecha determinada en la que lo vayamos a decidir, aunque normalmente es en otoño cuando se toma la decisión con respecto, por ejemplo, al calendario laboral, que es un elemento importante".
Con todo, "creo que este año queríamos verificar cuál era la respuesta de la gente, y ha sido positiva, y por lo tanto mi opinión se ha visto avalada por hechos objetivos", ha enfatizado el alcalde.
Ha concluido que "mi propuesta es sacarle el máximo partido a algo como esto", con argumentos como que "que el primer día de feria sea un día de fiesta -domingo- significa disfrutar con familia y amigos, y la terminación de ayer fue un día de cierre magnífico, no como otros años en los que la gente se estaba marchando en el último día".
 http://www.diariodesevilla.es/feria_de_abril/alcalde-Feria-indica-equivocado_0_1133587297.html

Mueren dos ciclistas al ser arrollados por una conductora que ha dado positivo en alcohol y drogas

Mueren dos ciclistas al ser arrollados por una conductora que ha dado positivo en alcohol y drogas

Una mujer de 28 años ha arrollado esta mañana en Oliva (Valencia) a un grupo de seis ciclistas, de los cuales, dos de ellos han muerto y tres han resultado heridos graves. La conductora ha dado positivo por alcohol y sustancias estupefacientes, según han informado a Europa Press fuentes de la investigación.
El siniestro se ha producido en el kilómetro 206 de la N-332 entre Oliva y Dénia, en el término municipal de Oliva, según el Centro de Gestión de Tráfico. Los fallecidos, de 28 y unos 50 años, pertenecían al club de atletismo Llebeig de la localidad valenciana de Xàbia, y uno de ellos, el más joven, era hijo del exalcalde de Xàbia Eduardo Monfort.
A consecuencia del accidente, otras tres personas que iban en el mismo pelotón han resultado heridas: una en estado muy grave, dos menos graves y una de levedad.
Los tres afectados han sido trasladados en ambulancia al Hospital La Fe de Valencia, La Ribera de Alzira (Valencia) y el centro de Dénia (Alicante). El Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat Valenciana ha movilizado un helicóptero medicalizado Alfa 9 a la zona.
Tras el accidente, la carretera N-332 permanece cortada por las ambulancias desplazadas a la zona, por lo que se ha establecido una ruta alternativa por caminos vecinales asfaltados y la autopista AP-7 de Ondara a Oliva, según Tráfico.
La joven de 28 años culpable del accidente ha sido arrestada tras el siniestro por un presunto delito de homicidio imprudente y tres por lesiones graves, y pasará a disposición judicial.
El equipo de atestados de la Guardia Civil de Gandia se ha hecho cargo de la investigación del accidente y ha instruido diligencias para la conductora en el juzgado de instrucción número 2 de esta localidad, según las mismas fuentes.
http://www.abc.es/espana/comunidad-valenciana/abci-mueren-ciclistas-arrollados-vehiculo-oliva-201705071112_noticia.html

Jean-Marie Le Pen: "Sin mi apellido, Marine sería una completa desconocida"

Jean-Marie Le Pen: "Sin mi apellido, Marine sería una completa desconocida"

Jean-Marie Le Pen sólo ve por la derecha. Podría ser una metáfora, pero lo cierto es que el fundador del Frente Nacional, el patriarca del clan que aterroriza a Europa, perdió su ojo izquierdo en los años 70 a raíz de una catarata traumática y desde entonces, con un ojo de cristal como sustituto, sólo percibe la realidad por el lado diestro. De ahí que cuando el viejo, a punto de cumplir 89 años, entra en su despacho sólo salude a su más fiel asistente, Lorrain Saint Affrique, a Léo-Paul Ridet, nuestro fotógrafo, y a su asistente, Raphäel. De pronto Jean-Marie Le Pen gira a la izquierda para sentarse y se sorprende: «¡Ah, no sabía que estaba usted ahí! ¡Ya sabrá que no veo por el ojo izquierdo!». Sólo entonces nos aprieta la mano.Expulsado de su partido, despojado públicamente de su mayor obra y despreciado por sus propias hijas, el fundador del partido ultraderechista más importante de Europa vive el éxito de su hija entre el orgullo y la impotencia de saberse inútil. Su despacho, un salón enmoquetado, con aires napoleónicos y decorado a la moda de los años 70, es como un almacén de recuerdos vintage: un teléfono retro color rojo, huevos de pascua de porcelana, un calendario de Putin, libros de sí mismo y estatuillas de Juana de Arco por doquier. Todo es pasado en la vida de Jean Marie.
Aunque los periodistas le perseguimos por el presente de su familia. Él preferiría hablar de su visión apocalíptica del futuro de la civilización occidental, porque cada uno se entusiasma con sus cosas, pero se ve obligado a hablar de su hija Marine, que ha tachado el apellido de sus carteles electorales y que hoy puede convertirse en presidenta de Francia. Y es evidente que eso le pone de un humor terrible. «Todo el mundo sabe que Marine sólo puede ser Marine... Le Pen». Y fin.
¿Cree usted que está renunciando a las raíces del partido que fundó?
Ella quiere estar en misa y repicando.
En el fondo, ¿le duele esta renuncia?
No, no me molesta. Soy indiferente a este tipo de comportamientos. Todos los franceses saben que Marine Le Pen es la candidata del Frente Nacional y si llevara otro apellido sería una completa desconocida. Más incluso que Emmanuel Macron.
Dos constantes se repetirán a lo largo de toda la entrevista. Monsieur Le Pen ha perdido oído, también el derecho, y le cuesta entender las preguntas. Subido el volumen, responde con un par de palabras, mirada altiva y un claro punto final. Nunca fue un tipo agradable. Ya semijubilado, sigue siendo el hombre más chulo de la política francesa.Su frase más repetida durante 30 años, cuando le acusaban de ultraderechista, era: «No soy ni de izquierda, ni de derechas, soy patriota». En el fondo, Le Pen estaba concibiendo, avant la lettre, el movimiento nacionalista-populista que ahora despunta en forma de Brexit, Trump o Marine Le Pen. Él intuyó primero el hartazgo de las clases trabajadoras con las instituciones supranacionales, la élite política y la globalización económica: «Nosotros ya habíamos anunciado esta evolución dramática. Podemos presumir en la Historia de una lucidez que le ha faltado a nuestros políticos».
¿Marine Le Pen y Jean Marie Le Pen son lo mismo?
¡No! Marine es una persona diferente...
¿Pero no luchan ustedes por lo mismo?
Sí, claro que sí, tenemos una línea común, simplemente en la manera de hacer campaña cada uno lo hace con su temperamento, el mío sería quizás más guaf. [Lo dice ladrando como un perro, lo que hace la escena ligeramente cómica viniendo de un hombre a menudo comparado con un bulldog].
¿Qué quiere decir con eso?
Yo soy un hombre. Ella es una mujer.
Jean-Marie Le Pen también logró pasar a la segunda vuelta en 2002, con un 16,8% y menos de cuatro millones de votos. Marine ha obtenido un 21,3% y más de siete millones y medio. Papá quedó a 60 puntos de Chirac en el segundo turno. Su pequeña rubia podría reducirlo a 20 puntos, si no menos. Su hija pequeña ha perfeccionado ese movimiento, intentando apartarlo, al menos estéticamente, de sus raíces ultraderechistas. Y eliminando de su campaña todo lo que podía vincularle a su padre: el nombre de la formación no aparece en los carteles, como tampoco la llama tricolor, logo del partido desde sus inicios, una sencilla copia de la fiamma tricolore de la formación neofascista Movimiento Social Italiano. El colmo ha sido que Marine haya decidido abandonar la presidencia del partido temporalmente para jugar sus últimas cartas con los indecisos, los indignados del izquierdista Jean-Luc Mélenchon y los decepcionados del conservador François Fillon, que podrían darle un último empujón en la segunda vuelta y quién sabe, llevarla al Elíseo.
«Ahora ha abandonado la presidencia para darse una imagen más despegada del FN», explica Jean Marie, con cierto desdén, horas después de que su hija anunciara la decisión.
¿Cree que lo ha hecho para atraer al electorado izquierdista de Mélenchon?
¡Una candidata presidencial espera electores de toda Francia!
Bueno, pero hay diferencias entre el electorado de unos y otros.
No sé, no vienen con una pancarta en la cabeza diciendo si son electores de Fillon o Mélenchon. La candidata se dirige al conjunto de electores sin discriminarles por sus orígenes.
Mélenchon no ha pedido el voto contra su hija.
Es una elegancia y una habilidad. Una habilidad quizás elegante. Es muy difícil que él, candidato de los comunistas, pida el apoyo a un banquero.
¿No es un cambio del 'sistema' frente a Marine?
Es posible, sí, que el sistema sea menos hostil hacia Marine de lo que lo era conmigo.
¿Cree que Marine podría pasar la barrera republicana?
No es imposible.
¿Cómo la imagina como presidenta?
No le faltarán autoridad ni carácter.
Si la defensa de «una Francia para los franceses» de Marine Le Pen sigue siendo la divisa que presidió la creación del partido, la heredera del clan ha intentado por todos los medios desmarcarse de la arrogancia y el esperpento al que acostumbraba su padre. Pero de Jean-Marie Le Pen nunca se está suficientemente lejos. El portazo definitivo vino en 2015, cuando, en plena campaña de desdiabolización, Le Pen padre dijo públicamente que las cámaras de gas eran «un detalle de la Segunda Guerra Mundial». La frase cayó como un jarro de agua fría en el año de las elecciones regionales y Marine no tardó en expulsarle del partido. Un juez le devolvió el título de presidente de honor pero su pequeña le tiene prohibido asistir a las reuniones del comité interno. Desde entonces, apenas se hablan.En casa de los Le Pen sólo había mujeres. Marine es la pequeña de tres hermanas marcadas hasta la médula por una historia familiar particularmente complicada, que tenía como telón de fondo la casa de los horrores o, dicho de otra forma, Montretout, donde se celebra la entrevista.
Montretout es poco menos que un castillo en las alturas de la burguesa localidad de Saint-Cloud, a las afueras de París, que el Menhir -otro de sus muchos motes-, heredó en 1976 del millonario legatario de la empresa Cementos Lambert, Hubert Lambert, en mitad de un escándalo familiar. El joven Lambert, de 42 años, era un hombre enfermizo que entró en el partido en sus primeros años de creación. En su último año con vida, manteniéndose en pie prácticamente a base de medicamentos, cambió el beneficiario de su herencia, y dejó a Le Pen la propiedad de Montretout, cuyo primer propietario fue nada menos que Napoleón III, y 30 millones de francos. La familia denunció que el político se aprovechó de él para cambiar el testamento. En vano.
Las tres hijas Le Pen, Marie Caroline, Yann y Marine, que acababan de ver su casa del 15ème arrondissement de París derruida por un atentado de bomba, dejaron el centro de la capital para mudarse un castillo viejo que «apestaba a muerte». Las sábanas del dormitorio del matrimonio estaban aún manchadas de sangre de Lambert cuando la familia se mudó. Las cambiaron, ventilaron la habitación y esa noche todos durmieron en Montretout.
La vida de Jean-Marie giraba en torno al partido, al tiempo que el partido giraba en torno a él. Pierette, primer esposa de Le Pen y madre de las niñas, no aguantó mucho. Abandonó a la familia en 1984. En la maison del ojo por ojo, Jean-Marie se negó a pasarle una manutención y la invitó a ganarse la vida limpiando casas. Pierette respondió con un posado erótico en la portada de Playboy, donde aparecía disfrazada de limpiadora... porno. Además, se llevó el ojo de cristal de recambio de su marido, con la mala suerte de olvidar en Montretout la urna con las cenizas de su propia madre. Los abogados de la ya ex pareja se citaron a medianoche en un bosque para realizar el intercambio. Lo curioso es que tras una ausencia de 15 años, Pierette volvió a Montretout y Jean-Marie, ya con su actual pareja Jany, le cedió la vivienda trasera, en la que vive desde entonces.
A las niñas las criaban las niñeras. Marie-Caroline, la hija mayor, se fue de casa a finales de los años 90 tras apoyar junto a su marido, también militante, al contrincante interno de su padre. La cosa acabó en escisión política y familiar. Desde entonces no se hablan.
Yann, la hija mediana y madre de Marion Maréchal-Le Pen (dirigente del FN en Marsella, diputada y la mayor amenaza de Marine para el liderazgo interno), volvió a ocupar la segunda planta de Montretout tras separarse del padre adoptivo de Marion (hija bastarda de una furtiva relación de juventud). Marine fue la que más pegada se mantuvo a su padre, también la más parecida en carácter. Forjado con escenas como la que narraba recientemente The Guardian: la visita a la morgue, con 20 años, para contemplar el cadáver de un militante fallecido en un accidente de tráfico. «No quiero que el primer muerto que veas sea yo», le soltó entonces su padre. Vivió en otra de las propiedades dentro de los límites de Montretout hasta los 46 años, en 2014, cuando Sargento y Mayor, los perros de su padre, mataron a su gato preferido. La vida de los Le Pen siempre ha sido extrema. Y poco derecha.
Éste es el panorama -o el culebrón- en Montretout, desde donde Le Pen ha gobernado el FN durante los últimos 40 años como lo hubiera hecho el Rey Sol: haciendo que la corte del partido se trasladase a su despacho cuando se trataban asuntos oficiales. Un esquema que no ha cambiado mucho pues la propia Marine sigue primando las reuniones bilaterales ante las relaciones jerarquizadas. La derecha ultra muta, pero no pierde su ingrediente más básico: obediencia al líder.
En Francia muchos se preguntan si esta noche, al conocer los resultados, Marine marcará el número de su padre. «A mí me duele tanto verles así», cuenta Jany, la actual esposa de Le Pen. A sus 84 años y tras 30 de relación, Jany sigue hablando de amor y de «Jean-Marie» como si fuera una adolescente. Días antes, en la noche de la primera vuelta, y vestida con una vibrante chaqueta roja, la compañera del Menhir se arrinconaba en la entrada del castillo susurrando a la prensa el drama familiar, como Marilyn Monroe cantaría cumpleaños feliz al presidente Kennedy. «Es un hombre tan bueno que lo ha dado todo por sus hijas. Yo espero que con el triunfo Marine comprenda que es ella la que tiene que volver a unir a la familia». Una división que, según revela, ha creado un gran dolor, aunque el gélido patriarca se niegue a dar un paso adelante.
Ella sí ve una continuidad lepenista: «No porque el jefe haya cambiado, las ideas han cambiado ni nosotros hemos cambiado de ideas. Si Marine gana, será la culminación de 40 años de la vida política de su padre». Y luego regresa con sus amigas, todas octogenarias, altamente inyectadas de bótox y amantes de Louis Vuitton. En el hall de la casa, comparten hueco con los más íntimos amigos de Jean-Marie, viejas glorias del partido y de Nueva Orden, la precuela del FN, expulsados junto al fundador por los neofrontistas. Con la copa de champán en la mano, les resulta difícil aplaudir cuando los informativos anuncian, a las 20 horas, la clasificación de Marine a la segunda ronda. La mayoría lamenta que ésta haya «minimizado» ciertas ideas en aras de una mayor base electoral.
Jean-Marie Le Pen, de hecho, casi se siente más identificado con el estilo de Donald Trump que con el de su propia hija: «Yo fui el primero en Francia en prever la victoria de Trump, dije que si fuera americano votaría a Trump pero que dios le proteja. Es una buena noticia que el señor Trump no muestre frente a Rusia la hostilidad tradicional de los dirigentes de la OTAN. Sigo creyendo que es el camino, es necesario que el mundo occidental refuerce el vínculo y se prepare para los asaltos que va a sufrir».
¿Cree que Marine tendría que haber seguido el estilo de Trump?
Lo que yo tenga que decir no tiene mucha importancia. Yo no hubiera hecho la misma campaña, tendría las mismas ideas pero habría sido probablemente más duro contra el establishment.
En realidad el reproche que el padre hace a la hija es el cambio de estrategia en la comunicación y en el plano económico, que considera casi «marxista», pero Le Pen sabe bien que él es el padre de la bestia. «Vive entre la esquizofrenia de saber que ella ha triunfado y él no, y el orgullo de ver a una Le Pen ganar», relata el historiador François Durpaire. No hay que rascar mucho para descubrir que Marine sigue acudiendo a papá cuando falta dinero y papá se lo da. Seis millones para ser exactos, en esta campaña.
Buena parte de los altos dirigentes del partido y consejeros más cercanos de Marine son antiguos amigos de la universidad o militantes tradicionales del partido. El propio Saint Affrique, su más cercano asistente, tuvo una fugaz relación de juventud con ella. Sus dos ex maridos fueron militantes, como lo es Louis Aliot, actual pareja y uno de los vicepresidentes del partido. Con los Le Pen, todo queda siempre en casa y en la familia.
Los que siguen en la actual cúpula del partido con Marine vivieron de cerca los excesos antisemitas, homófobos y xenófobos que ahora mantienen al Menhir en segunda fila. Ninguno de ellos, públicamente, se reconoce como un partido de ultraderecha. La pregunta les ofende. Ninguno de ellos dirá que el partido es, en esencia, lo mismo de siempre. Jean-Marie, sí. A él lo que le ofende es la duda.
De hecho, el patrón intenta que las cosas cambien lo menos posible en torno a él. La ceremonia para pedir audiencia con él sigue siendo la misma que hace 30 años. Una secretaria abre las puertas de Montretout y te invita a pasar al salón en la planta baja. Dos sofás viejos y una enorme mesa baja azul adornada con barrocos detalles dorados ocupa el centro de la sala, decorada principalmente con una televisión, un busto de Juana de Arco y un cuadro del patriarca con uniforme militar. Desde el salón se puede acceder al jardín, que tiene una impresionante vista sobre todo París. Salvo por la espectacularidad del palacete, hay que reconocer que la casa necesita una buena obra. Unos 10 o 15 minutos después, Lorrain Saint Affrique nos invita a subir las escaleras de madera maciza hasta el despacho del propietario.
¿Cómo ve a un ex banquero de Rothschild como presidente?
Se reconoce a un árbol por sus frutos.
A Jean-Marie Le Pen, a estas alturas, parece que le dé todo igual. Los Le Pen son la viva imagen del Je ne regrette rien -que Édith Piaf nos perdone-. Tienen una Le Pen a punto de nieve para el Elíseo y, si no, todavía otra -Marion, de 27 años- lista para dar la batalla otros 50 años más. Mientras tanto, pueden ganar Macron o Mélenchon que les da igual: «Banquero o soviet, qué más da». Esto es una carrera de fondo. Jean-Marie Le Pen confía en que la victoria del Brexit y de Donald Trump «despierte a los pueblos europeos». Y toda explicación política de Le Pen aboca, antes o después, a lo mismo: el rechazo a la inmigración. «La inmigración masiva provoca un aumento de inseguridad, paro, déficit presupuestario, vivienda, educación... y la gran progresión del islam, del que una parte es terrorista y conquistador, genera una gran inquietud. Por eso hay que tener en cuenta el contexto demográfico, que es un telón de fondo particularmente negro, especialmente para España e Italia».
Le preguntamos por la asimilación de Melenchon con Podemos, y por su juicio sobre esta nueva izquierda, en la que muchos ven semejanzas con el populismo del Frente Nacional. Para Le Pen padre «son todos marxistas» y no irá mucho más allá en la explicación. A su juicio, lo grave para España es «que ha pasado por debajo de 1,3 de hijos por mujer y, demográficamente, parece condenada a desaparecer. No habrá más españoles... Pero habrá otra gente. España e Italia son los dos países con peor tasa de reproducción de su población, es una cuestión fundamental. Es más que preocupante, es desastroso. Ustedes ya han sido víctimas de la invasión ¿no es así? Pues pueden volver a serlo, porque sus vecinos del Magreb conocen tasas explosivas de natalidad y la naturaleza tiene horror del vacío».
Para Le Pen, la solución sería, cómo no, un Frente Nacional en España: «Desafortunadamente no hay un FN en España, no sé por qué, habrá que preguntarle a los españoles. No hay un partido nacionalista, hay partido nacionalista catalán, vasco... pero no español y es una inquietud que debemos tener, porque hay que preguntarse de dónde va a venir la reacción salvadora. Seguramente no del señor Rajoy».
Luego explica que nuestro continente vive en plena «decadencia». Y vuelve a callarse abruptamente, con su cuello vuelto burdeos, su chaqueta desfasada y su pañuelo asomando por la solapa, esperando, sin decirlo, que su hija le llame.

http://www.elmundo.es/papel/historias/2017/05/07/590b0baee5fdea8d4b8b4647.html

Una Francia dividida decide el futuro de Europa

Una Francia dividida decide el futuro de Europa


Hay dos Francias. Antagónicas, opuestas, incompatibles. Tan contrapuestas como lo son Emmanuel Macron y Marine Le Pen, los dos candidatos entre los que hoy se decide la elección del undécimo presidente de la Quinta República francesa.
Dos mundos que tienen incluso una precisa delimitación geográfica: si se traza una diagonal en el mapa que recorra desde el nordeste de Francia hasta el sudoeste del país, se observa claramente. La zona de la izquierda es mayoritariamente lepenista, la que queda al otro lado es rotundamente macronista.
pero la fractura francesa se declina a través de otros muchos matices. La Francia de las grandes ciudades quiere claramente que el próximo inquilino del Palacio del Elíseo sea Emmanuel Macron, mientras la Francia rural y de las periferias urbanas apuesta sin embargo por su contrincante, Marine Le Pen.
En París, el Frente Nacional sólo obtuvo en la primera ronda de las elecciones presidenciales un paupérrimo 4,99% de votos. Nada que ver con el abrumador 34,83% que se anotó el movimiento ¡En Marcha! En la ciudad de Lyon, el aspirante centrista supero el 30% de las papeletas, mientras que la autoproclamada "candidata del pueblo" no llegó siquiera a alcanzar el 9%. Pero la líder del Frente Nacional tiene de su parte a las víctimas de la desindustrialización y la globalización en Francia. En el norte del país, en la zona de las minerías cerradas y de las fábricas clausuradas, el pasado día 23 de abril votó por ella un rotundo 30%, y lo mismo en el sur, en la idílica Vaucluse. Y en el este, desde Alsacia a Lorena, el Frente Nacional de Marine Le Pen también se impuso holgadamente.
Macron arrasa en cambio en las localidades más pudientes: en aquellas en las que los votantes declaran más de 25.000 euros de ingresos al año, en la primera vuelta consiguió el 29,5% de los sufragios. Marine Le Pen, en cambio, es la reina de los pobres: en los municipios en los que de media cada persona declara menos de 15.000 euros anuales vota por ella el 24,1%.
La edad es otro factor de división. Los mayores de 60 años votan sobre todo a Emmanuel Macron. Las propuestas de su rival sobre el Frexit -la salida de Francia de la Unión Europea en la estela de la que protagonizaron los británicos hace ahora casi un año, el pasado junio- les ponen los pelos de punta: a ver qué va a pasar con sus ahorros, a ver qué va ocurrir con sus pensiones si Francia abandona la moneda única. Entre los votantes de Marine Le Pen, en cambio, hay muchos, muchos jóvenes, aunque esta vez ha sido Jean-Luc Melénchon, el líder de la izquierda radical, el que más votos ha conseguido entre los franceses que tienen entre 18 y 24 años. El nivel de estudios aún ahonda más en la brecha. La Francia con diplomas y títulos universitarios se decanta por Macron. La del graduado escolar y la formación profesional, por Le Pen. Los funcionarios y los profesionales de cuello blanco se colocan del lado de Macron. Los parados y los obreros de mono azul se ponen del de Le Pen.
La falla entre las dos Francias es tan evidente y profunda que Macron ha hecho de su promesa por repararla su gran lema electoral. "Ensamble, la France!" (¡Francia, unida!), rezan los carteles y folletos electorales del antiguo ministro de François Hollande hoy reconvertido en líder centrista y favorito para tomarle el relevo en la Presidencia. "Unir a los franceses o dividirlos", proclama su propaganda, en alusión a la decisión que están llamados a tomar hoy domingo sus compatriotas en las urnas, que no sólo decidirá el futuro de la propia Francia, sino en gran medida el del resto de Europa.

En el corazón de la Francia en ruinas

Dicen que Roubaix, en el noroeste de Francia, a sólo 15 kilómetros de Lille, fue una vez una ciudad bulliciosa, dinámica, próspera... Incluso bonita. "Claro que sí. Durante el siglo XIX y hasta bien entrado el XX fuimos la capital textil de Europa. Hasta llegamos a acoger aquí una Exposición Universal", asegura sacando pecho Gilles, un vecino del lugar, repasando también las grandes gestas futbolísticas del RC Roubaix (el equipo local, desaparecido en 1990) y haciendo mención a la célebre carrera de ciclismo Paris-Roubaix, puesta en marcha en 1896 y que aún se disputa. De todo ese glorioso pasado no queda nada. Las fábricas de Roubaix fueron cerrando una tras otra y hoy esta localidad es conocida por ser el lugar más mísero de Francia. La ciudad más pobre del país.
Roubaix tiene ahora unos 95.000 habitantes (incluido un 20% de inmigrantes), frente a los 120.000 de sus días de vino y miel. Y prácticamente uno de cada dos (el 45% para ser exactos) vive por debajo del umbral de la pobreza. Un tercio depende de las ayudas públicas. El nivel de desempleo ronda el 30%, y llega al 50% entre los jóvenes de 15 a 24 años. Roubaix es la capital de los 8,8 millones de pobres que según el último censo se cuentan en toda Francia.
La estación de tren de la localidad, levantada en 1842, conserva su elegancia original. Pero en cuanto se pone el pie fuera de ella, uno se da de bruces con la realidad. Casi todas las casas tienen la pintura descolorida, desconchada... Abundan las viviendas abandonadas, muchas con las ventanas clausuradas con ladrillos para evitar que entren okupas. Los locales cerrados están por todos lados y proliferan los anuncios de "se vende" o "se alquila".

El lugar con más ricos de Francia

En Neuilly-sur-Seine, en el noroeste de París, en la orilla derecha del río Sena, no hay nada, absolutamente nada, fuera de lugar. Todo es perfecto.
Las flores de colores de los parterres brotan espléndidas, los jardines están impecables, la arquitectura de sus edificios es armoniosa, los suelos resplandecen de limpios, por la calle no se ve ni una brizna de suciedad, sus colegios públicos pasan por ser de lo mejorcito de Francia, está muy bien comunicada, cuenta con fantásticas infraestructuras...
La inmensa mayoría de los 60.000 habitantes de Neuilly-sur-Seine sonríen al pasar e intercambian saludos afables. Este un lugar seguro, tranquilo, coqueto, relajado, que aún conserva su delicioso aroma de pueblo en medio de la gran ciudad. El paraíso. [LEER EL TEXTO ÍNTEGRO]

http://www.elmundo.es/internacional/2017/05/07/590e018e268e3ed73a8b459c.html

Los franceses se movilizan en la jornada electoral: "Hay cosas que es mejor evitar"

Los franceses se movilizan en la jornada electoral: "Hay cosas que es mejor evitar"

Los franceses se movilizan hoy en uno de los encuentros políticos más importantes de los últimos años: Emmanuel Macron y Marine Le Pen se enfrentan en las urnas. Por primera vez, los partidos tradicionales han sido desbancados y, de nuevo, Francia debe unirse para frenar el avance del Frente Nacional (FN) que según los sondeos saldría perdedor en las urnas pero alcanzado hasta un 40% de los votos, lo que sería percibido como un relativo éxito en el partido de la ultra derecha. La participación a las 12.00 horas del mediodía era del 28,23%, similar a la que se registró en la primera vuelta y dos puntos por debajo del 30% de los comicios de 2012.
La jornada se desarrolla prácticamente con total normalidad, a pesar de un pequeño incidente en el pabellón de prensa que el equipo de En Marche! ha instalado en la explanada del Louvre. En torno a las 13 horas, uno de los perros que la Policía utiliza para los controles y registros detectó algo sospechoso en una mochila por lo que las autoridades procedieron inmediatamente al desalojo de la sala. Una hora y media después se confirmó que se trataba de una falsa alarma y los periodistas volvieron a entrar.
En el ayuntamiento del distrito VII de París, gobernado por la derecha, los electores de Fillon se movilizan contra Le Pen. Para muchos, es casi insoportable tener que apoyar al candidato que, dicen, encarna la sucesión de Hollande, "pero hay cosas que es mejor evitar", comenta una vecina en referencia al FN. Christophe vota hoy por Macron con la esperanza de que su partido, Los Republicanos, consiga una mayoría parlamentaria en las legislativas de junio y Macron gobierne con ellos. "Pocos de la derecha republicana votarán hoy por Le Pen que se presenta no solo como un partido xenófobo sino con un programa económico que sería desastroso y poco adaptado a los tiempos. Es verdad que hay problemas en Europa pero requieren una mejor organización, no su destrucción", opina este votante, que trabaja en la industria farmacéutica.
También ha acudido temprano a votar Olivier, de 33 años, que se encuentra en paro. En la primera vuelta votó por Fillon, "no por el candidato, sino por el partido", reconoce. No confía en que Macron lleve a cabo las reformas estructurales que "sacarían al país de esta situación de estancamiento" y comenta que piensa trasladarse al extranjero para trabajar. "No creo que Macron vaya a realizar muchas reformas porque, como siempre, estará bloqueado, los sindicatos tienen mucho peso en este país", dice.
Otros fillonistas se han decantado por la abstención. Kean, propietario de un bar en el distrito 11, no quiere a Le Pen en el poder pero sintiéndose seguro de la victoria de Macron, prefiere que éste sea elegido con una gran abstención y "la menor ventaja posible" para que "sea consciente de la poca legitimidad que tiene".
Mathys, estudiante de 23 años, votó a Macron en la primera vuelta y este domingo ha acudido antes de las 12 a votar por su candidato que, sabe, "tendrá la misión de unir" tras el resultado de hoy. Mathys espera que "los franceses sean inteligentes" y lamenta la actitud de Jean-Luc Mélenchon por no posicionarse abiertamente a favor de Macron que justifica en intereses electorales de cara a las legislativas.
A pesar de haber votado por Mélenchon en la primera vuelta, Jean-Luc, arquitecto de 26 años, votará hoy por Macron pero respalda a su candidato principal en la que ha sido quizás la decisión más polémica de este período de entre dos vueltas. "Creo sus directores de campaña han salvado la estrategia diciendo al menos que no había que votar a Le Pen y eso basta para que no le acusen de oportunista, pero entiendo que si quiere encarnar una oposición creíble no quiera apoyar al candidato con el que se va a oponer enseguida prácticamente en todas las cuestiones".
http://www.elmundo.es/internacional/2017/05/07/590f1a0d46163f867d8b462e.html

martes, 2 de mayo de 2017

Nick Clegg: "El Brexit nos está costando ya 500 libras por familia

Nick Clegg: "El Brexit nos está costando ya 500 libras por familia"

El ex viceprimer ministro británico lanza su campaña para las elecciones del 8 de junio, en las que el Partido Liberal-Demócrata ambiciona acaparar el descontento por el Brexit
"El Brexit nos está ya costando 500 libras [casi 600 euros] por familia", ha asegurado el ex viceprimer ministro Nick Clegg, en el lanzamiento de su campaña para las elecciones del 8 de junio, en las que el Partido Liberal-Demócrata ambiciona acaparar el voto del descontento por la salida de la UE. Clegg se remitió a los datos del Center for Economics and Bussiness Research, que estima que la inflación y la pérdida de poder adquisitivo se tradujeron en una "caída" de 600 euros de ingresos disponibles por hogar británico en el 2017 en comparación con 2016 (de 35.300 a 34.800 libras).
"El Brexit está haciendo daño ya a la gente más vulnerable de nuestra sociedad", dijo Clegg, en un discurso en el Club Liberal de Londres. "La gran pregunta en estas elecciones en ésta: ¿Le haremos pagar a Theresa May por el daño económico que va causar en el Reino Unido?".
"El camino que ha elegido May no estaba escrito en las papeletas del referéndum", recalcó Nick Clegg, que se juega su reelección de Sheffield, donde venció el Brexit por cuatro puntos. "El Brexit "duro" es la posición más intransigente posible... May ha elegido no solo marcharse de las instituciones políticas de la UE, sino romper los lazos del mercado único que defendía Margaret Thatcher y renunciar también a la unión aduanera".
"El apretón del Brexit lo están sintiendo ya las empresas, los consumidores y los servicios sociales", declaró Clegg. "La salida del Mercado Único puede tener un coste estimado entre 20.000 y 40.000 millones en las arcas de los servicios públicos. Nuestros hospitales y nuestras escuelas están siendo ya los primeros en notarlo".
"May es personalmente responsable de todo lo que va a ocurrir si se consuma el Brexit duro", concluyó Clegg, que reclamó un segundo referéndum sobre el acuerdo final con la UE. "Las cosas se están deteriorando y van a ir a peor".
"Trabajé junto a May durante media década, el tiempo suficiente para valorar sus virtudes -minuciosa, reflexiva- y sus defectos: inflexible y tecnocráta", declaró Clegg. "También la tenía como una persona fiel a sus palabras, aunque todo eso cambió con la convocatoria de las elecciones".
Clegg acusó a la líder conservadora de "volver a poner los intereses partidistas por delante de los intereses del país. El ex líder liberal-demócrata denunció "la complacencia del Brexit" que se ha instalado entre los "tories" y la razón última del adelanto de las elecciones: "Quieren tener un cheque en blanco para los próximos cinco años".
"El camino elegido va a poner a nuestro país a una distancia económica de Europa mayor que la que tienen países como Turquía, Noruega, Islandia e incluso Liechtenstein, que están fuera de la UE pero participan en el mercado único o en la unión aduanera", agregó Clegg.
"El "apretón" del Brexit que estamos notando ya va a ser considerablemente peor", advirtió el ex viceprimer ministro. "Esa es una de las razones por las que May ha convocado estas elecciones anticipadas, porque ella sabe que las malas noticias están al caer".
En declaraciones previas a la BBC 4, Clegg acusó a la premier de convocar los comicios "para tener las manos libres durante los próximos cinco años" y advirtió del riesgo de asistir a una "coronación" de la líder conservadora. El diputado liberal-demócrata condenó la campaña de hostigamiento y silencio impuesta dentro de los tories a los diputados partidarios de la permanencia.
Clegg se refirió de paso al supuesto encontronazo de Theresa May con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y criticó la actitud mostrada por la premier ante la negociaciones. "No puede tratar a los líderes europeos como si fueran funcionarios del Ministerio de Interior, ladrando instrucciones y esperando que acaben acatándolas", declaró el ex viceprimer ministro, que recordó su propia experiencia cuando formó parte del Gobierno de David Cameron.
"No puedo sentir mucha simpatía por Theresa May", concluyó Clegg. "Recuerdo cómo sus "sicarios" filtraban furiosamente informaciones cuando yo estaba en la coalición".


http://www.elmundo.es/internacional/2017/05/02/59087b7e22601d97358b46a6.html